Friday, June 28, 2013

Seguimos avanzando (Jorge Díaz + Anton Chejov)

                         Diáz,    ¿es sólo el absurdo?
                       Chejov  ¿es  mejor cuentista en La Gaviota?
                                        ¡¡ Muerte al lugar común,
  aunque sea la quinta esencia de la retórica y la agudeza!!

               
                 Pregunta  (1)        ¿Quién es ella?   ¿Quién es él?
                                                                    o
                 ¿Todo era una actuación para entretener su aburrida vida de pareja?

                 Pregunta (2)          Mejor personaje de Chaika:
                                             Nina/Arkadina         Treplev/Trigorin
                                               También defina "Mejor"

15 comments:

Daniel Cathalifaud said...

No creo que el juego de Él y Ella sea simplemente para paliar el aburrimiento en que viven, sino que es una manera distinta de vivir la relación de pareja como se hacía hasta ese entonces; en su actuación, los personajes cumplen sus fantasías (como asesinar a la esposa), sintiendo la emoción y el suspenso como si fuera cierto, es fascinante. La obra no sólo es vanguardia por el surrealismo. Es entretenidísimo como intercambian los papeles de Él y Ella, el cómo deriva la situación hasta un punto cada vez más absurdo y cómo viven cada uno sumidos en su propio mundo; esto último me recuerda un poco a "Dans la maison".
La Gaviota, por otra parte, es claramente una anticipación a las vanguardias y el surrealismo, debe haber sido uno de los textos influyentes para André Breton.

Alfredo said...

Las relaciones de pareja necesitaban ser redefinidas. He aquí lo que estaba buscando, el surrealismo aplicado a esta relación es lo que reinventa una relación humana, lo absurdo forma parte de la realidad y el humor es característico. Pero no solo se puede funda una relación en el humor, estas necesitan tener intensidad, algún motivo para seguir adelante; y el amor puro ya no es suficiente. Díaz propone a través de lo absurdo, los nuevos horizontes de una relación y logra plasmarlo excelentemente bien a través de su obra, la cual es llamativa y al mismo tiempo atrevida con los recursos utilizados, creando un teatro innovador: Vanguardista.
No es un quién, sino un qué y por qué.

La Gaviota tendrá su respectivo comentario luego del lunes.

Pedro León Wielandt said...

Una de las lecturas que pude hacer sobre "el cepillo de dientes" es que la vanguardia no se da solo en el uso de recursos surrealistas, me parece que este juego de la pareja es la metáfora de la Vanguardia; la ruptura de lo clásico, llámese Tango v/s Jazz, periódico v/s revista roles dentro de la relación la mujer sirve y el hombre es servido, etc... además las vanguardias son violentas al igual que esta obra teatral.
En cuanto a "La gaviota", es increíblemente visionaria, se adelanta 30 años a las vanguardias, me parece que es una obra con más trasfondo y mensaje que el aparente. Sin la entrada en pellín no me hubiese dado cuenta de el juego que tienen las parejas de personajes, unas son el pasado y las otras el futuro.
Algo que se da en ambas obras es el teatro dentro del teatro, o el teatro explicándose a si mismo.

José Ignacio Infante said...

En la obra “náufragos en el parque de atracciones”, también se puede hacer la pregunta ¿Quién es “una voz”?; con qué fin, si es que aparece e instantáneamente se convierte en un personaje formado. Puede llegar a representar un estado, donde Él o Ella se prepara a transformarse en una de sus otras personalidades, y esto hace sentido ya que al principio se comenta sobre una recomendación de su siquiatra para mantener su salud mental, con lo que se puede interpretar que hay algo anormal. Por lo cual, con solamente la primera pagina de la obra, se manifiesta la base de la historia, donde se sueña ser otra cosa, que es el caso del tenedor que quiere ser cuchara, y como esta es un ciclo, se va repitiendo, el suceso del juego de la relación de pareja y los cambios de identidad (o personajes). Y que mejor forma de jugar a ser otro, que en una obra de teatro.

Manuela García Soruco said...

Respecto a la Gaviota en mi primera lectura desde un principio fue "vanguardias, vanguardias, vanguardias" y que además es un obra pesada, de mucho contenido. Me quede pensando en la aparición de la gaviota, y que Nina es la gaviota y debe ser un símbolo, pero aún no lo comprendo bien.

Respecto a Nina/Arkadina y Treplev/Trigorin, son el mismo personaje en diferentes tiempos... Me había dado cuenta de Treplev y Trigorin, pero no de Nina y Arkadina que en realidad me hace bastante sentido. Si tuviera que decidir cual es el mejor, siendo la definición de mejor "Superior a otra cosa y que la excede en una cualidad natural o moral" creo que no sabría... todos son demasiado desdichados.

Por último hoy hice una segunda lectura centrándome en Masha, lo cual también es deprimente ya que es una joven e infeliz mujer que hace de su vida algo imposible únicamente porque no es correspondida.

Bueno, para finalizar debo decir que no quedo para nada conforme con mis lecturas... fueron incompletas, necesitaría mucho tiempo que no tengo. La Gaviota no es una obra que uno termine al leer en un par de veces, no se cuantas lecturas necesitaría... seguro muchas.

Alfredo said...

Preguntar quién es el mejor personaje seria preguntar cual de todos las facetas de Chejov es la que es "mejor" para nosotros. En todo momento la apreciación personal sobre un cierto elemento de una obra lleva a una lectura enfocada en ese aspecto, un aspecto que consideramos como el "mejor" o el más adecuado para prestarle atención. Tomando en cuesta lo mencionado, no existe algo definitivamente mejor o superior, solo existen elementos que, según nuestra apreciación, poseen una prioridad por nuestra simpatía o entendimiento. Respecto de La Gaviota el mejor Chejov de todos los mencionados es aquel joven e inspirado, que intenta romper el esquemas mediante métodos contradictorios entre si y contradictorios con lo que se puede considerar tradicional, contemporáneo o "mejor" para las situación. Este joven realiza un esfuerzo constante y se ve aterrado frente a un escenario en donde la soledad sea su único destino, por lo cual prefiere atentar contra su vida antes de seguir sufriendo. Este Chejov es el cual lleva adelante la mayor serie de trasformaciones en la literatura, de maneras contradictorias: narración en el diálogo y diálogo en la narración.

embriones said...

Él y Ella, pero que personajes más buenos! Mientras leía, no podía de dejar de sorprenderme con cada cambio de tiempo o rotación de actores, me daba la sensación de que ellos, más que hacer esto por pasatiempo o diversión, lo hacían de una forma instintiva para escapar de su vida. Mientras cada uno representaba un papel, se podía ver como cada uno vivía/actuaba en su propio mundo. Cada cuál era como un planeta propio y la obra era el sistema o "parque de atracciones" que los conectaba entre ambos.
Creo, además, que cada uno de nosotros tiene un poco de El o Ella en el interior. Es la capacidad de vivir y entretenerse con nosotros mismos, como cuando Ella decía: "Tenemos nuestro departamento al lado mismo del parque de atracciones. Todas las noches tenemos al alcance de la mano, tómbolas con premios, tiro al blanco, túnel del amor y sorpresas… ¿Qué más se puede pedir?".

Respecto a La Chaika, es difícil agregar factores de una lectura liviana a lo ya dicho... Como casi todos, me avergüenzo de no haber llegado al fondo de La Gaviota. De lo que si estoy seguro, es de que me encanto, y en orden a responder la pregunta número (2), se podría decir que mi personaje espejo favorito fue Trepliov/Trigorin. Pero si se fijan, tanto este personaje compuesto como Nina/Arkadina, solo están unidos en los actos 1,2 y 3, ya que en el 4, después de años, tanto Nina como Trepliov toman caminos de sus respectivos futuros. Nina no se volvió famosa y se volvió una persona mucho mas lúgubre que Akadina. Y Trepliov no siguió el camino descrito por Trigorin en el final de acto 2 (sin tomar en cuenta que al final se suicida). Por lo que me atrevo a decir que si bien Nina/Trepliov don el pasado de Arkadina/Trigorin, estos no son el futuro de los anteriores, por lo que sería un espejo asimétrico.

daniela said...

El cepillo de dientes o náufragos en el parque de atracciones.. lo pase demasiado bien leyendo ese libro, no sé si fue lo absurdo que me hizo tanta gracia o como Chejov nos hace creer que es absurdo, pero en verdad no.
Quizás estas dos personas que están tan atrapadas cada una en su mundo, crean estos cambios de personajes, de acontecimientos y de tiempos para escapar un rato de la sociedad, para tratar de buscar unirse de nuevo y “vivir en el mismo mundo” ( personalmente encuentro que sin ningún resultado).
Está demás decir que las vanguardias no se ven solamente por la forma en la que está escrita la obra ( teatro de lo absurdo), sino también en las mil formas de los personajes de hacer un quiebre en sus rutinarias y aburridas vidas a través de experiencias completamente fuera de lo común.
Por otro lado, la gaviota.. no se que escribir de esa obra jajajaja llevo media hora sentada al frente del computador pensando que decir. Hoy día la leí por segunda vez, pude entender un poco más la historia en si y la relación presente/futuro de los personajes, pero todavía me queda mucho por leer. Pude ver la clarísima presencia tanto de las vanguardias con la ruptura de lo antigua específicamente en el teatro y también de lo contemporáneo (adelantándose muchísimos años a su época) con el tema del teatro dentro del teatro.

Federico said...

“El Cepillo de Dientes”, la forma más cómica de representar un femicido, yo creo que si se representara actualmente, Jorge Díaz tendría problemas con el Sernam. Pero dejando atrás la anécdota de la obra, quiero referirme a uno de los recursos que utilizo Jorge Díaz, para convertir esta obra, en teatro de lo absurdo. En los momentos en que Ella o El interactuaban directamente con el público, fueron en los que realmente me sentí sentado en un teatro, viendo esta obra. Además de causarme esa sensación, esos momentos eran donde más se rompía la línea de lo normal dentro de la obra, convirtiéndola en algo absurdo.

Mejor: (según la RAE) Superior a otra cosa y que la excede en una cualidad natural o moral.

¿Trigorin a quien le has ganado?

Trigorin es un personaje muy odiable, es un escritor medianamente famoso (con sus cuentos plagados de lugares comunes), se queda con la chica y probablemente tiene pelo. Pero en el dialogo que tiene con Nina al final del segundo acto, se desprende una idea de éxito que me ayudo a entender un poco más a Chejov, entender por qué escribe y que siente cuando escribe.

Manuela said...

¿Para qué repetir muchas de las cosas que mis amigos han expresado tan bien? Yo sólo quiero decir que Chejov = DOS. Y a Jorge Díaz le quedó gustando esa idea.
Así, el mundo está lleno de parejas (simétricas, asimétricas, temporales, atemporales, amantes y odiantes), por lo que las tres Marías y la Santísima Trinidad me confunden un poco en estos momentos.
Es notable la función de "puerta de entrada-salida" que cumple El cepillo de dientes, para darnos la bienvenida-despedida a La Gaviota. Ambas obras me dan ganas de seguir leyendo sin parar, ¡queda mucho que leer!, pero no sólo libros; también hay que ir al teatro, hay que escuchar música, oler florcitas.
Es que... el teatro dice mucho y... oh Dios (/DOS), es dual.
Obra dramática - Obra teatral
Receta - Plato de suculenta (-->palabra entretenida) comida.
Y si me hacen escoger entre Che-Jov cuentista - dramaturgo, yo sólo digo que prefiero lo teatral que hay en sus cuentos, o lo narrativo de sus obras.

PD uno: Algo - Alguien me dice que este amor por Anton se puede deber a que estoy de cumpleaños el DOS de Septiembre.
PD DOS: Quizás este hubiera sido un mejor comentario si no tuviera tanto sueño, pero querido lector, entiéndeme y creéme... Van a ser las DOS de la mañana.

Anonymous said...

"...anoche descubrí que tengo piojos. Es lo único vivo que hay en este desván."
David,"el velero en la botella", Jorge Diaz.

Daniel Cathalifaud said...

Además de decir que "La Gaviota" es un libro interminable como Hamlet, creo que es exactamente lo que quería escribir Anton Chéjov: una obra inacabable e inabarcable; como dijo Dorn, "la obra de arte ha de expresar,sin falta, alguna idea grande". Es tan grande la obra que las dos o tres primeras lecturas no bastan, ni basta hacer sólo algunas fichas. A lo mejor, para poder leer "La Gaviota", hay que entender cada personaje, cómo funciona, cómo piensa; luego podremos entender la dinámica de la obra y la función de cada uno, qué se quería decir con esto o con lo otro, y puede ser que recién en ese momento podamos llegar a alguna conclusión más allá de la anécdota de la obra o comprender qué significa la metáfora de la gaviota o por qué es una comedia y no una tragedia. El libro abre más preguntas de las que cierra y a lo mejor siempre significó más cosas que las que el propio Chéjov quería.

JosetoelquenoduermE 2.0 said...

Díaz es la buena onda hecha crítica desquiciada. Aún no conozco a nadie que se sienta detergente, ni he encontrado algún atractivo en la mueblería cotidiana (Díaz leía MásDeco en lugar de la Playboy). Lo que Don Jorge hace principalmente es minimizar al humano al porte de un cepillito de dientes (o un velerito) para reírnos y disfrutar ante semejante zoológico de diversión antropomórfica, para que después nuestra nariz choque con los barrotes. Cada uno de nosotros tiene un comportamiento y cruce de diálogos tan fugaz, similar, que al final somos el mismo personaje hecho dos, 3 y medio, marido y mujer, hermana y hermana, mudo y Rocío.

Lejos la Gaviota más interesante es Chejóv. No el mejor personaje, sino el mayor polo de atracción, el que me hace pensar que caí en el Deus ex machina, pero después me deja la duda de si era tan obvio el cómo resolvió lo siguiente, y lo que le sigue, etc. Trigorin se lleva el ramo de flores, representa la transposición perfecta autor/personaje, me encanta que sea Chejóv aspirando a Tolstoi, a Turgueniev, a Zola (¿falsa modestia?). Quizás haya comedia en esta obra después de todo.

"La gaviota" no se va a terminar, por lo menos no con el lector (en este caso, Joseto), porque a medida en que éste se aleje del libro, y continúe su feliz vida sin tantas exigencias de la clase de literatura, irá descubriendo maravillosas e interesantes cosas que lo llevarán devuelta a la "comedia" chejovista/chejoviana/chejovnera/chejista para encontrarse con un entendimiento totalmente distinto al que le dio en IVº Medio. El libro es literalmente un parásito que se posa en tu nuca, se alimenta de tu conocimiento, y sin darte cuenta con el tiempo, crece.

(josetootravez) said...

(cache profesor, usé "Deus ex machina" en un comentario del blog)

Nefelibata said...

Jorge Díaz, entretenido, enredado, irónico e inclusive extrafalario.

Anton Chejov, pulcro, ordenado, misterioso, (predesible), ciertamente un tipor refinado y de buen gusto.

Dos hombres, muchos textos... una sola expresión: "ayayay diosito".

Creo que eso resume mi gran experiencia con estos dos talentosos escritores, sin duda de los mejores y con una inmensa capacidad creativa. Pero, aún que con Jorge lo pasé de maravilla debo decir que tras la cuarta y quinta lectura (mucho despúes de lo debido) le logré encontrar un gustito oculto y seductor que me enloqueció por varios días, dejandome somnolienta y con unas ganas inevitables de más.

Chejov, por otro lado.., no ha sido suficiente para cautivarme por completo, tras varias lecturas y relecturas de varios de sus cuentos recién le he logrado captar ese humor excepcional que tiene, pero creo, es muy doctor en sus cosas para mi gusto (sin dejar de ser impresindible en la biblioteca de un buen lector).