Tuesday, November 16, 2010

Planes de Lectura 2010



Desarrollando los proyectos de lectura personal cerramos el circuito de las exégesis individuales. A por lo esencial, a lo que hace que la cosa sea la cosa y no otra y a determinar cual es el verdadero "peso del sujeto en la observación del objeto" o aquello de que "Todo lo sólido se disuelve en el aire"

14 comments:

Martín said...

Después de leer mucha narrativa española en un mismo semestre entendí esto de los planes de lectura. Yo había leído antes La familia de Pascual Duarte y, sacado de contexto, me pareció simpático pero no mucho más. Pero ahora, después de leer a Galdós y a Baroja y antes de leer La colmena, todo tiene mucho sentido y Pascual Duarte es una novela genial y la lectura debiera ser ordenada, planificada y contextualizada (y eso que no he leído novelas picarescas, fundamentales, según me dicen, para entender a Duarte y a Cela).

Ahora trabajo con otro plan de lectura, también gracias a la universidad: los documentales de Perut+Osnovikoff. A lo mejor escribo un texto argumentativo en la próxima entrada, aunque sea sin nota.

Pilar said...

Yo leí "Ficciones", "El aleph" y "El libro de arena" de Borges....Esto salió:

PD: Hay algun que otro dato intertextual

"Las flechas de Borges"


Una infinita galería, de dimensiones que desconozco hasta ahora, se interpone entre mi arco (¿o debería decir flecha?) y mi objetivo. Pies perpendiculares con mis hombros, tomo mi arco con la mano izquierda y me preparo para cargar la flecha. Una vez debidamente colocada, la parte trasera engancha en la cuerda del arco y con la correcta orientación de las plumas, me decido a apuntar. La diana debe estar a solo doce metros de distancia pero pareciera que algún espejo multiplicara este espacio por mil y uno. La cuerda, sujetada con solo tres dedos y anclada en la comisura de mi labio, quiere salir presto a recorrer ese espacio, que a mí me resulta eterno e inmutable. Entonces levanto el arco, lo abro y en las 7 milésimas de segundo, que ya pasaron, mis dedos se relajan y la flecha magistralmente atraviesa el universo. Un tiro perfecto y tan afilado como para atravesar un libro.

El sonido sibilante que se transforma en galope de corcel. Las aventuras sucesivas que mi flecha realiza en el aire recuerdan a cierta novela de caballería de cuyo nombre no quiero acordarme. No necesita más que su punta (más bien proa) para vencer a los lestrigones, los cíclopes ni al salvaje Poseidón. Sin embargo, naufraga y su alma no se clava en la diana. Libre y hermosa demuestra su poderío suspendida a centímetros del centro. Pero debo despertar. Algo me dice que es ficción y no realidad, como un cuadro de Dalí. Esta en el borde, entre el centro y la periferia, algo que es y no es al mismo tiempo. Debo buscar, debo buscar a la chica pelirroja, difusa e imprecisa, pero salvadora. Me dijeron que vivía con Junior, en la ciudad de Buenos Aires. Busco la máquina que invente la tragedia de los sueños de un genio (¿o será un ciego?). Un espía en la corte de Isabel I, que entre emoción e idea, deje escapar la esencia de la venganza, que es la sangre que el amante derrama. Una canción agita mi alma, y es aquella que mi mama cantaba sobre la novia que se casaba y llevaba en su mano un ramo de azahar. Que clavado en su pecho dejaba transcurrir el tiempo y su belleza niponesa.

El tigre se acerca, debo callar. Mi instructor me llama y recuerdo quien soy, Pilar Ay

ELE ANTOINE said...

Voy a da una pequeña introducción diciendo quien es Henry James y porque decidí leer sus libros para luego ir a lo que me llama…
Henry James nació en Nueva York el 15 de Abril de 1843, pero residió en Londres hasta el 28 de Febrero de 1916, día de su muerte. Fue hijo de de Henry James Sr. y hermano menor del filósofo y psicólogo William James.
Leí Henry James porque la verdad es que iba tarde con mi plan de lectura (era el segundo semestre y aún no elegía ni libro ni nada…), aún así me entretuve mucho con “Las Alas de la Paloma” y “Washington Square”.
Lo que hace que Henry James sea Henry James y no otro individuo es la manera con la que obtiene el “control total” sobre sus personajes.

Me impresiono mucho la capacidad que tiene para comprender de manera completa y profunda las motivaciones de cada uno de ellos, pareciera ser que lo que realmente hace Henry James más que una buena novela es un experimento psicológico.
Debo admitir que en “Las Alas de la Paloma” de vez en cuando no comprendía lo que estaba sucediendo (teniendo que re-leer páginas completas), puesto que el punto de vista del relato está dentro de la mente de cada personaje girando todo siempre en torno a un drama interno y psicológico.
Como Henry James padecía de tartamudeo leve, desde pequeño aprendió a hablar de forma muy lenta y prudente. Como consideraba que la buena literatura debía parecerse a la conversación de un hombre inteligente sus obras me causaron, lo que supondré que le debe suceder a la gran mayoría de los que lo leen, esa maravillosa sensación de navegar en una fragata por aguas calmas, con solo unas cuantas ráfagas de viento… tardo…todo muy tardo.
Otra peculiaridad en la que centre mi atención fue en el sentimiento de ser estadounidense en Europa, una constante bastante común entre sus libros, ese modo único de contrastar la falta de preciosismo norteamericano, con la sofisticación europea, se transformaron de cierto modo en la clave para que lograra entender finalmente el "peso del sujeto en la observación del objeto”. El tema de las obras de James no es lo que “aconteció” en la historia, sino lo que alguien, quien poseía una inteligencia notable, SINTIÓ ante los sucesos que acontecieron. El autor se mete en la mente de los personajes de tal forma que finalmente son estos mismos los que te susurran al oído: –lo importante no es lo que va a pasar ahora-. Sino que, como dijo Kate Croy en su momento- “…Nunca volveremos a ser, lo que fuimos antes…”

José Tomás Lavín said...
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José Tomás Lavín said...

“Visiones de una novela negra desde contextos diferentes”

Mi primera incursión en este tipo de novela me entregó suficientes herramientas para poder determinarla como un subgrupo de la novela policial ya que las obras que leí están siempre enmarcadas o asociadas al tema policíaco, criminalístico y misterioso.

Algo que me cautivó de este tipo de relato es que constantemente se presenta un ambiente asfixiante, donde predomina el miedo, la falta de justicia, la violencia, la corrupción del poder y la inseguridad.
Especialmente en la Dalia negra los crímenes se basan en las debilidades humanas como la rabia, ansias de poder, envidia, odio, avaricia, pasiones, etc. Por esta razón, aparece en ésta y las demás obras, un lenguaje más crudo, donde se le da más importancia a la acción que al análisis del crimen. También en este tipo de relato pude apreciar el desarrollo de algunos temas que promueven un análisis más profundo donde, por ejemplo, importa más la descripción de la sociedad donde nacen los criminales y la reflexión sobre el deterioro ético, que el puro resultado de la acción.

Me incliné por este tema debido a la gran aceptación que ha tenido este género en la literatura chilena últimamente; luego encontré interesante evaluar el tratamiento de éste por diferentes autores. Asimismo, después de leer Hasta nunca mi amor de Massimo Carlotto y la misma Dalia negra de James Ellroy me dí cuenta de que a pesar de estar fuertemente vinculada con la novela policíaca, ésta no tiene como objetivo principal la resolución del misterio y es más violenta, con ambientes mas oscuros donde predomina el pesimismo y la desesperanza.
De manera parecida se desarrolla este género en “Nadie lo conoce” de Mari Jungstedt donde las divisiones entre el bien y el mal están bastante disipadas y la mayor parte de sus protagonistas son individuos derrotados, en decadencia, que buscan encontrar la verdad (o por lo menos algúna señal de ella).

Por último, comparando este tipo de novela con otros relatos, logré establecer que la novela negra se caracteriza por poseer una narrativa resumida, la cual omite palabras que otros escritores considerarían necesarias o fundamentales, dicho de otra forma, aprovecha las palabras precisas para dar a entender conceptos ambiguos, duros y cortantes. Esta particularidad de decir mucho con pocas palabras me recuerda al “Lazarillo de Tormes” que también economiza en el uso de las palabras.

José Tomás Lavín

German Alcalde said...

Los poetas benditos por una maldicion:
mi tesis sobre este trabajo ablaba de que su vida sufrida fue la que iso que su literatura fuera tan potente como lo fue, es decir que finalmente su maldicion los vendijo, oidia reafirmo mi opinion con mas respaldo que los que tenia a principio de año.
ley a 3 de los poetas malditos, Baudeliere, Rimbaud y Poe y llege a la conclucion de que los 3 tenian fuertes tematicas de soledad, muerte, y sufrimiento, (ademas de su ya conosida tendencia hacia los vicios)siendo cada una de mis lecturas un simbolo importante de una de estas 3, pero que aun asi no descuido las otras 2: de soledad ablaria de las flores del mal de Baudeliere, de muerte ablaria sobre la poesia de Poe, y de sufrimiento ablaria de una temporada en el infierno de Rimbaud. Ademas descubri una clara tendencia a la tortura por medio del amor, ya que, en Baudeliere se ve una tendencia a la soledad y anelo de una mujer (incluso se ve reflejada su tendencia asia las prostitutas) en Poe se ve una tendencia hacia su esposa muerta, o a muertos pasados y en Rimbaud yo sostengo que el infierno es una metafora de su relacion con Verlaine.
Tambien se ve una tendencia hacia el simbolismo (Poe es uno de los precesores, Baudeliere el fundador, y Rimbaud un segidor), lo que me ase preguntarme si el simbolismo sera sinonimo de soledad muerte y sufrimiento.
Aora, otro tema que es importante mencionar es la calidad en metrica y estructura de sus poemas, ya que, apesar de que Baudeliere y Poe tenian una tendencia acia la perfeccion en esto temas, Rimbaud en mas de un poema demuestra un claro decinteres, lo que me ase asegurar que el termino "poeta maldito" no es un estilo literario, sino un adjetivo que se le da a los poetas que fueron bendecidos por su maldicion.
por ultimo me gustaria poner enfasis en la diferencia de facilidades de cada uno, Rimbaud tiene una dificultad economica que le dificulta escrivir, poe una cituacion familiar que tambien le dificulta escrivir, y Baudeliere tuvo mas facilidades que los otros 2, pero el resultado es el mismo, los 3 son conocidos hasta oi en dia devido a sus letras grabadas en sus papeles.
en fin, las bendicion les llego despues de aver sufrido y hasta muerto por su vida desenfrenada y apacionada, pero me pregunto ¿abra valido la pena? ¿sobrevivir hasta oi sera suficiente recompensa para un infierno en la tierra? Yo no lo se, pero algo me dice que quizas no.
pd: no toque todos los temas que tenia planeado tocar, devido al estres, si le queda saviendo a poco el proximo año e escrivire uno nuevo, pero aora toi muerto.

Nico Lorenzini said...

La trilogía de Nueva York (La Ciudad de Cristal, Fantasmas y la Habitación Cerrada)

La trilogía es una novela que presenta los típicos elementos de la literatura contemporánea: El tiempo no lineal, la literatura que se refiere a si misma y la fragmentación de la realidad.
El tiempo, en esta novela, se ve alterado por muchos recuerdos que tienen los personajes a través de la historia, además, al entrelazarse las historias de las tres novelas, se dan en tiempos distintos, lo que le dan a uno la sensación de estar ante una realidad muy difusa que te deja algo confundido. Un elemento común en las obras es que a medida que las novelas van avanzando, el tiempo pasa cada vez más rápidamente, primero se hacen descripciones por día, después por semanas, después por meses, y así sucesivamente, rompiendo con la linealidad y la uniformidad del ritmo del tiempo al que nosotros estamos acostumbrados. Otro ejemplo de esta no linealidad ocurre cuando un hijo encuentra a su papá que había muerto congelado en el hielo hace mucho tiempo, y se da cuenta, horrorizado, que él es más viejo que su papa
Llegando al tema de la literatura que se refiere a si misma, uno se puede dar cuenta que a lo largo de las tres obras, existen escritores o personas que deben escribir, y el tema de la escritura toma un rol fundamental en las acciones. En La Ciudad Ausente, Quinn es realmente un escritor, al igual que su amigo Paul Auster, En fantasmas, los personajes deben escribir todo lo que vean del personaje al que estén vigilando, y en la habitación cerrada, el protagonista, que es un escritor, debe decidir si publicar o no los escritos de su amigo de infancia Fanshawe. Pero esto no es lo más importante, a través de la obra, se desarrolla la idea de lo difícil que es el abarcar la realidad por medio de un lenguaje que resulta insuficiente. “La única tarea de Adán en el Edén había sido inventar el lenguaje, ponerle nombre a cada criatura y cada cosa. En aquel estado de inocencia, su lengua había ido derecha al corazón del mundo. Sus palabras no habían sido simplemente añadidas a las cosas que veía, sino que revelaban su esencia,
literalmente les daban vida. Una cosa y su nombre eran intercambiables. Después de la
caída, esto ya no era cierto. Los nombres se separaron de las cosas; las palabras
degeneraron en una colección de signos arbitrarios; el lenguaje quedó apartado de Dios.” “Las palabras no necesariamente sirven, pueden oscurecer lo que están intentando decir.”” Estas cosas tienen poco que ver con las palabras, tan poco en realidad, que casi parece inútil tratar de expresarlas.” Esta visión se refuerza con el mito de la Torre de Babel, que nos dice que cada uno tiene algo así como un lenguaje propio, por lo que es imposible llegar a comunicarse, entre nosotros, o que realmente las cosas no tienen una palabra inherente a ellas. Por esto a través de la obra se trabaja un concepto de Lenguaje divino, que sólo se puede llegar a tener, con un ser humano que no interactúe con los demás y que no aprenda las palabras, es por esto que encierran a Peter Stillman, y también puede ser por eso que el nuevo Fanshawe se mantiene en una habitación cerrada, aunque no necesariamente.

Nico Lorenzini said...

La fragmentación de la realidad se ve representada en la fragmentación de los personajes, uno de los puntos más esenciales de esta obra. A lo largo de la historia se niega rotundamente el “yo unitario”, existe una evolución constante de los personajes “Por ahora, sigo siendo Peter Stillman. Ese no es mi verdadero nombre. No puedo saber quién seré mañana. Cada día es nuevo y cada día vuelvo a nacer.” (Peter Stillman), y lo que es más importante, Una persona puede ser muchos personajes, por ejemplo Quinn que es en principio Quinn, después es William Wilson, el escritor de sus novelas detectivescas, en otros momentos le gusta vivir a través de Max Work, el personaje inventado por William Wilson, y después de la llamada es Paul Auster el detective privado, que termina desapareciendo, quizás encontrándose a sí mismo o saliéndose de si mismo. Otro ejemplo que demuestra que el yo no es unitario, es cuando Negro y Azul se sienten completamente conectados, pero igualmente al final, uno toma una decisión y el otro la opuesta (Azul es capaz de matar a Negro mientras Negro no lo es de matar a Azul).
Al caminar por la ciudad, el protagonista también es capaz de inundarse de cosas externas ahogándose hasta salir de si mismo.
También el protagonista a través de través de la obra, en el caso que debe resolver, va perdiendo el contacto con la demás gente, incluso pudiendo ser la soledad un pasadizo hacia el yo.
Esta novela detectivesca rompe esquemas, lo central de las obras detectivescas es descubrir la identidad de alguien, pero en estas no queda nada muy resuelto, pero es un camino que recorre el protagonista de evolución personal y de búsqueda de identidad y conocimiento propio, De hecho en relación a la Ciudad de Cristal, Cristal se dice glass en inglés, un vidrio a través del cual uno puede ver y e investigar lo que hay afuera, pero a la vez mirror glass (una palabra obsoleta), significa espejo, para mirarse a si mismo.

fernanda said...

<< Todo comenzó por un número equivocado, el teléfono sonó tres veces en la mitad de la noche y la voz al otro lado preguntó por alguien que no era él...>>

LA TRILOGÍA DE NUEVA YORK, PAUL AUSTER.
La verdad me gustaron bastante los tres libros que forman parte de esta gran obra.
El primero, “ciudad de cristal” solo tuve que leerlo para ver si en los próximos encontraba ciertas situaciones similares, algo que yo dijera: aha! Típico Paul Auster. la trama de Ciudad de cristal comienza con una llamada equivocada en medio de la noche de alguien que pregunta por un detective privado, llamada que se repite hasta que el protagonista, Daniel Quinn, afirma ser la persona buscada y se ve involucrado en el caso de Peter stillman.
El segundo, fantasmas, cuenta sobre Azul, un hombre a quien le es solicitado vigilar durante un tiempo a Negro. Pasan años, la vida de Azul prácticamente se consume para luego darse cuenta que era Negro quien lo vigilaba a él… ¿o no? Comienza como una simple novela policíaca, pero se desliza hacia una dimensión metafísica.

Aquí es donde ya me di cuenta de ciertas cosas: primero que nada el tema del padre. Ya en la primera se menciona al padre como una persona lejana, a veces cruel, que se le tiene miedo y respeto; en “fantasmas” se ve más como una parte del pasado una persona admirable. También esta el tema de la niñez y el matrimonio: en “ciudad de cristal” Quinn había estado casado, pero su esposa y su hijo (llamado también Peter) murieron. Peter stillman fue un hombre sin infancia, maltratado y encerrado por una loca idea de su padre. En “fantasmas” a Azul le conmueve inmensamente el tema del asesinato de un niño, y de los incansables intentos del forense por resolver el caso. Otra constante, ya más definida es el tema de la soledad: Auster lleva a sus personajes a la soledad en el borde de la locura, a una especie de marginalidad. Hombres encerrados en sus departamentos, sin familia ni amigos, parecieran que hacen las cosas en automático, nada tiene un verdadero propósito o fin. Y el tiempo pasa.
Ya en “la habitación cerrada” pude decir con certeza: ¡Ésto es Paul Auster!
De nuevo el tema del padre: primero que nada Fanshway tuvo un padre particularmente extraño y lejano, de hecho el mismo fanshway abandonó a su mujer Sophie y a su hijo sin razón aparente. El encierro y la soledad: fanshway vivió los últimos años de su vida solo y encerrado. El protagonista y amigo de éste, había logrado una vida de familia con Sophie y su hijo, pero como en los dos otros libros, todo termina en la soledad completa, en un hacer las cosas sin entenderlas, en tirarlo todo a la basura y dejarse absorber por las cosas sin sentido.

fernanda said...

<< Todo comenzó por un número equivocado, el teléfono sonó tres veces en la mitad de la noche y la voz al otro lado preguntó por alguien que no era él...>>

LA TRILOGÍA DE NUEVA YORK, PAUL AUSTER.
La verdad me gustaron bastante los tres libros que forman parte de esta gran obra.
El primero, “ciudad de cristal” solo tuve que leerlo para ver si en los próximos encontraba ciertas situaciones similares, algo que yo dijera: aha! Típico Paul Auster. la trama de Ciudad de cristal comienza con una llamada equivocada en medio de la noche de alguien que pregunta por un detective privado, llamada que se repite hasta que el protagonista, Daniel Quinn, afirma ser la persona buscada y se ve involucrado en el caso de Peter stillman.
El segundo, fantasmas, cuenta sobre Azul, un hombre a quien le es solicitado vigilar durante un tiempo a Negro. Pasan años, la vida de Azul prácticamente se consume para luego darse cuenta que era Negro quien lo vigilaba a él… ¿o no? Comienza como una simple novela policíaca, pero se desliza hacia una dimensión metafísica.

Aquí es donde ya me di cuenta de ciertas cosas: primero que nada el tema del padre. Ya en la primera se menciona al padre como una persona lejana, a veces cruel, que se le tiene miedo y respeto; en “fantasmas” se ve más como una parte del pasado una persona admirable. También esta el tema de la niñez y el matrimonio: en “ciudad de cristal” Quinn había estado casado, pero su esposa y su hijo (llamado también Peter) murieron. Peter stillman fue un hombre sin infancia, maltratado y encerrado por una loca idea de su padre. En “fantasmas” a Azul le conmueve inmensamente el tema del asesinato de un niño, y de los incansables intentos del forense por resolver el caso. Otra constante, ya más definida es el tema de la soledad: Auster lleva a sus personajes a la soledad en el borde de la locura, a una especie de marginalidad. Hombres encerrados en sus departamentos, sin familia ni amigos, parecieran que hacen las cosas en automático, nada tiene un verdadero propósito o fin. Y el tiempo pasa.

fernanda said...

Ya en “la habitación cerrada” pude decir con certeza: ¡Ésto es Paul Auster!
De nuevo el tema del padre: primero que nada Fanshway tuvo un padre particularmente extraño y lejano, de hecho el mismo fanshway abandonó a su mujer Sophie y a su hijo sin razón aparente. El encierro y la soledad: fanshway vivió los últimos años de su vida solo y encerrado. El protagonista y amigo de éste, había logrado una vida de familia con Sophie y su hijo, pero como en los dos otros libros, todo termina en la soledad completa, en un hacer las cosas sin entenderlas, en tirarlo todo a la basura y dejarse absorber por las cosas sin sentido.

CARLOS said...

El exilio y estos sentimientos siguen estando presentes en “Morir en Berlín” , el autor nos invita a sentir esto, llevándonos a las frías y oscuras calles del Berlín comunista de esos tiempos, esa soledad, esa desesperanza y miedo. Ese vivir el día a día sin poder sacarse de la cabeza la patria así como el senador luchaba con el fin de morir en su patria Chile y no en esta Alemania. Las condiciones además de sentimentales, socialmente son las peores ya que la inserción en una sociedad en la cual el idioma es diferente, y además “La Oficina” se da la tarea de crear un ambiente de asfixia, en el cual uno no puede tener el control, sino que uno es vigilado y restringido por este organismo que no es capaz de realizar que existen individuos sino que ve masas de personas que intentan ser tomados en cuenta. Los sueños, ideales, proyecciones se ven suprimidos, el hecho de ser tratados como cosas únicamente.
Como conclusión, se puede apreciar notablemente la vinculación entre lo vivido por mi tocayo y lo que expreso mediante sus libros, sus ganas de expresar tanto y poder decir tan poco.

Javiera Lagos said...

Profesor, sé que no he posteado mi Plan de Lectura... no es de irresponsable, o de floja.. el problema es que creo que me embalé un poco y está muy largo como para ponerlo en Pellín. Perdería absoluta continuidad. Está bueno, le va a encantar... Se lo voy a llevar impreso, ensartado en una lanza, el lunes a su oficina.
Saludos,
J.Lo

Maca Palau said...

"Coetzee, hombre solitario"


Caminando por una larga explanada alcanzo a ver una silueta, un espejismo casi. Es la sombra de un hombre, solitario y meditabundo por propia elección. Es el escritor John Maxwell Coetzee, mirando al infinito, inmerso en su mente. He leído una parte de su obra, quizás demasiado minima como para acercarme aún a hablarle porque, por mucho que con su autobiografía creyera conocerlo, ¿es eso siquiera posible? Una gran parte de mi lo duda profundamente.
Coetzee escribe historias cotidianas vistas desde la superficie, pero desoladoras una vez que se las conoce y aún así la catarsis esta muy lejos de ser lo que quiere lograr.
Este escritor toma una idea y la discute mediante la narrativa. Pero entonces, ¿Por qué no simplemente escribir ensayos, señor Coetzee? Ah, no. Este hombre es demasiado inteligente para simplemente remitirse a ensayos. Él elige encarnar cada pensamiento mediante sus personajes y situaciones, mostrarle al lector su opinión en vez de simplemente explicársela, dejando implantada en la mente de este miles de dudas que no será posible responder en años y años. Brillante, creo yo.
Pero entonces, ¿que hace Coetzee aquí, solo, al borde de la desaparición? Él lo ha planeado todo: esta aquí solo para cruzarse en mi camino, para lanzarme esas dudas y esperar que yo las vaya a buscar, solo para yo misma lanzárselas a otra persona. Porque John Coetzee es, a final de cuentas, un maestro. Y uno de los mejores, sin duda. Un maestro ejemplo para otros: no te da la respuesta, si no que te insita a encontrarla tu mismo, es paciente, es abierto.
Quizás entonces, es por esto que Coetzee es visto como un hombre solitario. Como todo hombre dedicado de lleno a su ocupación se ha recluido para cumplir su tarea, la tarea de enseñar algo casi imposible.