Tuesday, November 27, 2007

Y se acabó... a otra cosa "mariposa"


Los cursos en pausa, pero el músculo lector no descansa, (hay un tango con estas palabras).

El siguiente viaje es sin estaciones hasta John Ashbery (Rochester, N. Y., 1927)

Como hacen los profesores de educación física, cuando entregan un plan de entrenamiento para los días de "descanso" a sus atletas...
Les propongo, esta carta de navegación.
Difícil y solitaria como todas las tareas de un verdadero lector de "elite" (la palabra es del profesor Pancho y significa: (Del fr. élite).1. f. Minoría selecta o rectora.)


DESCONOCER LA LEY NO ES EXCUSA
John Ashbery

Nos advirtieron de las arañas y la hambruna ocasional.
Fuimos en coche al centro para ver a nuestros vecinos.
Ninguno estaba en casa.

Nos acurrucamos en jardines creados por el municipio,
rememoramos otros lugares diferentes:
pero ¿lo eran? ¿Acaso no lo conocimos todo antes?
En viñedos donde el himno de la abeja anega la monotonía,
dormimos buscando la paz,
sumándonos a la gran estampida.

Él vino hacia mí.
Todo era como había sido, salvo por el peso del presente,
que saboteó el pacto que hicimos con el cielo.

En verdad no había motivo para la alegría,
ni necesidad, tampoco, de volver atrás.
Estábamos perdidos con sólo estar de pie,
escuchando el zumbido de los cables en lo alto.


Lloramos la defunción de esa meritocracia que, salvaje, vibrante,
había preservado la comida en la mesa y la leche en el vaso.
Con estilo chapucero, barriobajero,regresamos al cristal de roca original en que él se había convertido,
todo nos parecía inquietud, todo eran miedos.

Descendimos con cuidadohasta el escalón más bajo. Allí puedes lamentarte y respirar,
enjuagar tus posesiones en el frío manantial.
Guárdate tan sólo de los osos y lobos que lo rondan
y de la sombra que llega cuando esperas el alba.

(Poema traducido por Jiménez Heffernan del próximo libro de Ashbery, Where I Shall Wander)


como afirma Jiménez Heffernan (las coincidencias no existen) en el prólogo de TRES POEMAS* , su reto es «aceptar la superación de una cierta vanguardia, pero convivir con ella en toda la potencia de su sentido inaugural»
* John Ashbery Traducción y prólogo de Julián Jiménez Heffernan.
Barcelona, 2004 270 páginas, 13,80 euros

6 comments:

Camila Sánchez said...

Se acabó lo que hace tan poco empezó (sin intención de verso)
Muchas gracias por todo profesor, y tranquilo que esto no es una despedida... seguiré molestándolo.

Saludos

anton (antonia oruga) said...

Creo que recién ahora estamos saliendo del capullo. Recién vamos a ser mariposas, espero......

Martín said...

Qué bueno que la mariposa siga en el futuro, ojalá se quede ahí (pero viéndose más cerca, para no perder la esperanza). Me acuerdo de quienes ya vienen de vuelta cuando es preferible seguir yendo. También del cielo de Oliveira en Rayuela, ése que "parecía desencantarlo apenas ganado".

¿Alguna otra carta de navegación que recomiende el respetable público? Yo ahora leo libros en inglés: 1984 como calentamiento para una navegación más grande: Moby Dick. Paralelamente, La Gran Guerra por la Civilización de Robert Fisk, un corresponsal de guerras del Medio Oriente. Historia (no story, sino history) contada en primera persona para quienes estamos más acostumbrados a las novelas que a los libros de historia. Entre medio también hay cuentos latinoamericanos y Mafalda. Poco en común entre mis lecturas, mi carta de navegación se escribe viajando.

Tulo said...

Una carta de navegación no es más que un intento fútil y desesperado de tener algo con que asirnos a una seguridad falsa e ilusa.

Schiodtz said...

cualquier dice eso en tierra firme wam.

Tulo said...

Obvio, peor es nada.