Monday, November 09, 2015

Plan Personal de Lectura


10 comments:

Florencia V said...

"El soñador (si se quiere una definición más exacta) no es un hombre ¿sabe usted?, sino algo así como una criatura del género neutro. Suele aposentarse en un rincón inaccesible, como oculto hasta de la luz diurna, y cuando se retrae en su escondrijo parece adherirse a él como el caracol o, al menos, se asemeja muchísimo a ese curioso engendro que es a la vez animal y casa, y se llama tortuga. ¿Por qué cree usted que el soñador ama tanto sus cuatro paredes, invariablemente pintadas de verde, ahumadas, tristes y con un insufrible olor a tabaco?"

¿Y es que se puede vivir la vida de puras ilusiones, fantasías, sueños...?
¿Y es que acaso todos somos soñadores, unos mas apegados que otros a la idea de lo que debiera ser la realidad, pero que igualmente vivimos divagando en la laguna de nuestros pensamientos y fantasías?
Y ahora me pregunto, ¿puede que para ella todo lo que fue un dulce sueño, fue para el la más pura realidad?

Qué será sueño, qué será realidad, en el misterio de una de esas noches blancas del frío Petesburgo...

Diego Zañartu Binimelis said...

Podríamos estar hablando tal vez de relatos, anécdotas, simples historias, que al ser contadas de un tercero, estas estarían siendo manipuladas y/o alteradas por razones que hasta ahora desconozco. No puedo confiar en estas personas, por el simple hecho de que no tengo certeza ni garantías de lo que me dicen, a pesar de que he escuchado atentamente cada grotesco y aterrador detalle, pero no puedo dejar de lado el misterio que está escondido en cada palabra de este sujeto. Por ahora la curiosidad me está ganando, y solo busco una respuesta al misterio del que he podido escuchar todo este viaje. Sin duda se trataría de algo verdaderamente aterrador, al escuchar el susurro del anciano, casi pierdo el sentido, este solo podía ver el mar hediondo con sus ojos desorbitados y su rostro envuelto en una máscara de pánico, propia de una tragedia griega. Para mi suerte, mi barco estaba a punto de partir, por lo que no tuve tiempo de despedirme. Corriendo al muelle solo podía pensar en ese susurro estremecedor. Lo que pude rescatar de ese encuentro fue el gran interés por el océano y sus muchas otras historias, que a lo mejor el alcohol podría explicar mejor. Pero que hasta que no confirme hasta el último detalle no podré hacer juicio.

Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu
R´lyeh wgah´nagl fgtagn

Anonymous said...

:)

La almeja iluminada said...

Este es un comentario completamente irrelevante.
Gracias por leerlo, o en el caso de que no lo lea, me ofende, pero nunca lo sabrá porque no lo leyó.
Gracias.
P.S.¿Como escribí esto si soy una almeja?

Angélica Muñoz said...


Kafka ¿por qué hay tanta niebla? ¿Dónde está el Castillo? ¿Por qué no has nacido en él? K. constantemente nos adentra en la desagradable sensación de sentir que vivimos en una “nada” sin sentido, sometiéndonos a nosotros mismos y a la autoridad, todos compartimos nuestros placeres sin saberlo, estamos ante la sumisión del deber y represión de nuestras voluntades, K. nos somete a la angustiosa sensación de culpabilidad interminable y sin fundamentos. Cada palabra de este libro está encerrada en signos de interrogación debido a esa mancha. Freud quítamela.

Florencia V said...

¿Y si deseara recuperar mis años perdidos? ¿O tan solo rememorar mi pasado?
¿Si quisiera sentirme vivo antes de que la Muerte me duerma en su sueño eterno?
¿Si quisiera escapar tan solo una noche de mi vejez y absorber la juventud de una virgen dormida?
"Para un viejo en los umbrales de la muerte no podía haber un momento de mayor olvido que cuando yacía envuelto en la piel de una muchacha joven"


Florencia V said...

Entonces, ¿por qué ante la soledad y la nostalgia, recurrimos a nuestro pasado que a veces solo nos provoca una mayor añoranza? Será la evasión, o quizá la redención. Quizás simplemente el deseo de revivir los sensaciones que antaño nos llenaron de vitalidad.

Catalina Cruz said...

¿Que ocurriría si es que el padre Brown conociera a Tom Ripley? ....
Un encuentro digno de ver.

Anonymous said...

¿Un santo se considera santo?

Háblame de tu alma, y dudaré de ella.

Miénteme, y te comprenderé

M

María José Cornejo Griffin said...

Yo solo dejo que tomen mi mano y me lleven a un reino de estrellas estrambóticas. No debo dar más explicaciones, Bloom me reprochará. Bloom me reprocha, ¡debo irme! Bloom me está reprochando.