Tuesday, November 10, 2009

Lectura Crítica: "Inamible" Baldomero Lillo.


  • La Lectura Crítica es una técnica que permite descubrir ideas e información dentro de un texto escrito.


La Lectura Crítica hace referencia a una lectura cuidadosa, activa, reflexiva y analítica.
Por Daniel J. Kurland

27 comments:

Anonymous said...

Sebastian Venegas

Opinión Baldomero Lillo: Inamible

En este cuento Lillo nos muestra una situación tanto graciosa como penosa. Un hombre es encarcelado injustamente ya que los encargados de dicho proceso no pudieron dejar su orgullo de lado. Baldomero nos muestra que “el guaren”, buscando ser reconocido por sus superiores, lleva a una persona detenida por un delito inventado por él mismo: tener animales inamibles en la vía publica, siendo inamibles un termino inventado por él. Cuando le dice el delito al oficial de guardia, este no puede entender la ya dicha palabra y desiste de preguntar el término para no quedar mal ante el guardia, es decir, por orgullo prefiere seguirle la corriente. Lo mismo pasa con un prefecto y con un ayudante de juez. Al final, los tres descubren que la palabra es un invento y en vez de mostrar su cara por semejante agravio, prefieren enviarle dinero (cada uno por separado) al encarcelado y que él pagué su multa. Termina el encarcelado con cuarenta mil para él. Este cuento nos muestra la dura realidad de lo que sucede en algunos países: una condena injusta, la cual no siempre es revocada a tiempo, todo por el orgullo de una que otra persona.

Jiménez said...

¿el enfoque crítico es un buen resumen del texto?
La condena injusta o el orgullo...
Saludos Joven Venegas

Anonymous said...

“Inamible” de Baldomero Lillo no sólo es un cuento con grandes matices de humor, sino que también es un cuento que presenta un trasfondo que busca reflexionar sobre la naturaleza humana; el orgullo, la ignorancia, el afán de sobresalir, y la incapacidad de reconocer nuestros errores.
El conflicto de la historia se inicia con un arresto, el cual no tenía fundamento en el código penal, y no tenía otro fin que aumentar el estatus del policía Ruperto Tapia frente a sus superiores, quienes le otorgarían las jinetas de cabo que tanto añoraba. Ruperto, mejor conocido como “El Guarén” era un policía excelente, además de ser una persona creativa, especialmente al momento de inventar palabras nuevas. Él arresta a un carretelero por andar con animales “Inamibles” (palabra inventada por nuestro protagonista) en la vía pública. Bajo esta sentencia el carretelero es llevado al cuartel donde el inspector que por no dañar su orgullo y no verse humillado frente a su subalterno lo deriva al calabozo.
Posteriormente la misma acción ocurre con el prefecto y con el suplente del juez. Ambos no comprendían el significado del término inamible y por no reconocer su error delante de sus subalternos aceptaron la palabra como correcta y condenan al carretelero a veinte días de prisión, conmutables en veinte pesos de multa. Finalmente se dan cuenta de que el termino inamible no correspondía a una infracción, por lo que el carretelero fue arrestado gracias a un error generado en el orgullo de los funcionarios que por no preguntar sobre el significado de la curiosa palabra creen en la sentencia que el Guarén hace. Es por eso que los tres superiores deciden enmendar su error enviando tres sobres con 20.00$ cada uno. Finalmente el carretelero es libre y queda muy motivado para ir a buscar otro animal inamible con el fin de ganar otros tres sobres de plata.
Baldomero nos muestra en este cuento lo fundamental que es el uso del lenguaje y del diccionario, ya que cada palabra tiene muchos significados arbitrarios y también dependen mucho de la situación en que sean empleadas. Nuestras ideas se expresan en palabras y mientras más sepamos usarlas, mejor vamos a poder comunicar nuestras ideas.

Lucas Arzeno.

Jesu Sepulveda said...

Baldomero Lillo gracias a sus excelentes retratos de la realidad y de las personas, que son los justos y los necesarios para complementar ciertos estereotipos que tenemos sobre los personajes, nos hace muy fácil la tarea de meternos en el cuento y sentir que estamos paseando por la bocacalle de la población, que estamos en el cuartel, etc. La ubicación de la escena se puede inferir por las descripciones de los lugares y por los detalles del cuento, no teniendo que decir nunca un nombre para saber que es en cualquier pueblo o ciudad de nuestro país, esto es otra demostración de sus excelentes caracterizaciones y descripciones.
Una elección fundamental que toma este escritor chileno al escribir la historia es la preferencia por los empleados públicos de diferente importancia, estando unos subordinados de otros; esto explica el susto a mostrar sus debilidades porque en cualquier minuto su honor puede estar en tela de juicio. Por otra parte muestra el como la diligencia se toma sin mucha importancia, esto se demuestra en que ninguno es capaz de preguntar lo que significa la palabra inamible, que es la explicación al porque se saco el parte, pero cuando se dan cuenta que han cometido un error y que de ese error depende su carrera en pocos minutos se las ingenian llevando a cabo un plan que borra toda evidencia. Esto para mi es una realidad que todavía pasa, no solo en el sector público si no que en todos los acontecimientos de nuestra vida.
El desarrollo del cuento es muy bueno, teniendo un orden lógico y muchas muestras de ingenio por parte de Lillo pero el final lo encontré pobre al compararlo con el resto, la idea del final es buena pero el como la escribió no me gusto tanto, es verdad que todos pensaríamos lo mismo que Martín Escobar pero me falto emoción. En todo caso el cuento lo encontré excelente.
Por ultimo, la elección de la palabra la encontré genial porque por lo menos a mi me paso que mientras leía y sobretodo al principio sentía que la conocía y que no me acordaba. Por esta razón se hace creíble el cuento porque si hubiera elegido cualquier otra combinación de letras que sonaran falsas juntas la historia no tendría el mismo peso.

Anonymous said...

No podría clasificar este cuento como un cuento de peso, denso, que quisiera mostrar y ejemplificar la maculada naturaleza humana, no. Mas bien diría yo que es como un aperitivo de media mañana literario.
Suave, corto, chileno, y nosotros mismo. Que mejor que encontrarse con uno mismo antes de almuerzo.
Creo que todos tenemos un poco de cada uno, un poco de guaren, un poco de prefecto, un poco de juez, un poco de Martín Escobar, un poco de inamibles. Creo que no es necesario explayarme mas sobre el guaren, prefecto y juez de cada uno, pero sí sobre Martín Escobar;"Señor, ¿Es usted responsble de estas acusaciones?- sí, pero yo no sabía que eso era ilegal... La palomita inocente; no esque yo no sabía, no esque a mí no me dijeron, etc, etc.
Sobre el ser inamibles,no podría decir cual de los tres animale inamibles somos, o es cada persona, pero si puedo decir que somos inamibles porque: Si a cualquier persona (o al menos los de la clase de literatura) se le saca del campo (o de su mundo personal TOC) y se le pasea por la vía pública mostrando toda su inamibilidad, entonces creo que provocariá el efecto propio de los animales inamibles.
En fin no quiero tender mucho hacia el contenido profundo del cuento pues dije al principio que no es lo más importante.
Muy bien logrado la caracteristica de liviandad del cuento, sin grandes cantidades de detalles o discursos que complejizaran la lectura, y no menos lograda la intriga que produce la palabra inamible, llegue a pensar en incomestible, imposible de decir, nose, algo así.
No puedo dejar de mencionar la gracia que me causo una estructura que la definiria como sube y baja. El sube es el esfuerzo de todos los funcionarios para no parecer ignorantes, y el baja es el esfuerzo de todos los funcionarios para no parecer mas ingorante aún, cuando tenían que borrar la "evidencia" de la palabra inamible.
Capto mi atención y me alegro la tarde.
Baldomero Lillo: Inamible
Ignacio DOmínguez C.

Anonymous said...

ORTOGRAFÍA ARREGLADA
(Perdon)
No podría clasificar este cuento como un cuento de peso, denso, que quisiera mostrar y ejemplificar la maculada naturaleza humana, no. Mas bien diría yo que es como un aperitivo de media mañana literario.
Suave, corto, chileno, y nosotros mismo. Que mejor que encontrarse con uno mismo antes de almuerzo.
Creo que todos tenemos un poco de cada uno, un poco de guarén, un poco de prefecto, un poco de juez, un poco de Martín Escobar, un poco de inamibles. Creo que no es necesario explayarme mas sobre el guarén, prefecto y juez de cada uno, pero sí sobre Martín Escobar;"Señor, ¿Es usted responsble de estas acusaciones?- sí, pero yo no sabía que eso era ilegal... La palomita inocente; no, es que yo no sabía, no, es que a mí no me dijeron, etc, etc.
Sobre el ser inamibles,no podría decir cual de los tres animales inamibles somos, o es cada persona, pero si puedo decir que somos inamibles porque: Si a cualquier persona (o al menos los de la clase de literatura) se le saca del campo (o de su mundo personal TOC) y se le pasea por la vía pública mostrando toda su inamibilidad, entonces creo que provocaría el efecto propio de los animales inamibles.
En fin no quiero tender mucho hacia el contenido profundo del cuento pues dije al principio que no es lo más importante.
Muy bien logrado la caracteristica de liviandad del cuento, sin grandes cantidades de detalles o discursos que complejizaran la lectura, y no menos lograda la intriga que produce la palabra inamible, llegue a pensar en incomestible, imposible de decir, nose, algo así.
No puedo dejar de mencionar la gracia que me causó una estructura que la definiría como sube y baja. El sube es el esfuerzo de todos los funcionarios para no parecer ignorantes, y el baja es el esfuerzo de todos los funcionarios para no parecer mas ingorantes aún, cuando tenían que borrar la "evidencia" de la palabra inamible.
Captó mi atención y me alegró la tarde.
Baldomero Lillo: Inamible
Ignacio DOmínguez C.

Magdalena said...

Baldomero Lillo, como también pudimos ver en la lectura de Subterra, nos entrega relatos entretenidos de fácil lectura y de una extensión breve, con una gran descripción de personajes, por lo que no es difícil imaginárselos ya que son bastante “criollos” y se encuentran en la mentalidad chilena. Baldomero se centra en el ambiente más rural dejando de lado lo urbano, mostrando realidades tanto en las minas de carbón como en el campo.
Específicamente en el Cuento “Inamible” Baldomero nos presenta una historia sobre la ejecución injusta, la ignorancia y el orgullo en el sistema judicial, dentro de una historia simple y humorística Lillo encierra duras reflexiones, tanto del sistema burocrático, de la educación en Chile y de la mentalidad de los chilenos.
El relato que se centra en una detención imaginaria por parte de “El guarén” hacia un carretelero en lo que el justifica con “Uso de animales inamibles en la vía pública”, el caso va pasando de superior en superior sin que ninguno de los oficiales se atreviese a cuestionar la palabra utilizada hasta que el oficial lo hace y tratando de remediarlo borra, o mejor dicho oculta la palabra tras una mancha de tinta. Al darse cuenta todos encuentran como mejor solución el envío anónimo de tres sobres con billetes de 20 pesos cada uno, con el fin de pagar la multa de Martín el carretelero.
Son dos las palabras claves que centran el relato: Orgullo e Ignorancia.
El orgullo maquina las acciones de los personajes, en primer lugar la búsqueda de la fama y del poder por parte de “el guarén”, lo que lo hace inventar una palabra y un delito, para que sus oficiales le entreguen sus esperadas jinetas. En segundo lugar el orgullo se hace presente en los otros oficiales quienes por no perder su autoridad, que mucho tiempo y esfuerzo les ha costado adquirir aceptan la palabra y se resisten a las dudas con el miedo de no parecer cultos. Es este mismo orgullo el que les impide reconocer su error públicamente y les hace actuar anónimamente, y que mezclado con la ignorancia sustenta a un falso aparato.
La ignorancia por su parte se explicita en todos lo personajes desde el carretelero que se deja llevar por una cargo inventado hasta el juez que no se preocupa de refutar la palabra inventada.
Por otra parte Baldomero evidencia tanto la burocracia, el nepotismo y la ignorancia dentro de las autoridades y en el país, problemas que se pueden detectar hasta en nuestros días.
Nos relata un sistema injusto, basado en apariencias de empleados cultos que finalmente lo único que los diferencia de los demás ciudadanos es el uniforme y el escritorio donde se sientan. Lillo nos retrata la falta de educación dentro del país y explicita su importancia como el buen uso del lenguaje, que muchas veces es subestimado por el estudio de ciencias exactas.
Al final de relato se muestra como la justicia se transforma en un negocio corrupto, basado en equivocaciones de apariencias.

Jose Tomas Diaz said...

El ratón. el sapo, la culebra y la lagartija

La palabra inamible se define en este cuento como "animales que por ser desagradables quitan el ánimo a las personas, estos son el ratón, el sapo, la culebra, la lagartija y otros según la persona". Para el escritor, el sistema de justicia está compuesto por estos animales en sus distintas etapas, los funcionarios que lo integran son los verdaderos inamibles. Primero está "El guarén", guardián tercero de la policía comunal, el último eslabón de la cadena judicial. Este personaje representa la ignorancia, la injusticia, lo que no sabe lo inventa, pero presenta las invenciones con tanta seriedad que es casi imposible no creerle. "El guarén" representa tal personificación de un ratón, que camina haciendo resonar sus zapatos amartillados sobre las piedras de la calzada, tal como suena el andar de estos animales. Es un tipo que ambiciona subir de grado, ser más que un insignificante, y encarcela a los inocentes sólo para satisfacer sus ambiciones, haciendo mal uso de su cargo. Luego está el oficial, quién representa al sapo, un tipo malhumorado, un ignorante, que por miedo de quedar descubierto frente a su subordinado se queda callado, mandando al aprehendido al siguiente nivel de la burocracia judicial. Luego el imputado pasa por el prefecto, personaje que representa a la culebra, que al verse amenazado por la falsa apariencia de sabiondo del oficial, prefiere pasar reptando a través de la decisión, se lava las manos por miedo de quedar en ridículo ante sus subalternos, otra vez privilegiando los fines personales por sobre la justicia. Por su parte el juez, el máximo representante de la ley, que caracteriza a la lagartija es un imberbe, que trata de ocultar su debilidad y más encima tiene el descaro de tratar al carretero como a una bestia, siendo que él es realmente el único animal. En resumen, Lillo plantea que el aparataje legal está lleno de inamibles, animales que atemorizan pero ellos mismos son unos miedosos, y esto deja sin ánimo a las personas.

Anonymous said...

Antonia Melo

Inamible, Baldomero Lillo

Inamible, la obra del gran cuentista chileno Baldomero Lillo, tiene un sentido más profundo que un simple relato humorístico. A través de sus personajes, Lillo nos sumerge en el mundo chileno, cuyos protagonistas son hombres comunes y corrientes, que temen ser avergonzados y mirados en menos, a mi parecer este es el nudo que da paso a una serie de eventos vinculados a la injusticia pero sobre todo a la ignorancia
Por otro lado, el mal uso del lenguaje nos refleja la poca importancia que se le puede llegar a dar a éste, donde podemos desde inventar palabras hasta no darle importancia al real significado que una palabra puede llegar a tener. Esto en la vida diaria y en el relato es de gran importancia, ya que es el mal manejo del lenguaje y el no importar preguntarse que puede significar una palabra lo que genera infinitos inconvenientes, en el relato principalmente, una sentencia inadecuada e inexplicable.
“Inamible”, una palabra inventada por este personaje, “El Guarén” refleja situaciones inaceptables como es, el mal manejo y comprensión del lenguaje. ¿Por qué inaceptable? Porque son las palabras las que permiten las relaciones interpersonales, y si se utilizan de una mala manera podemos llegar a tener graves consecuencias como las que relata Lillo.
Inamible, una obra necesaria y recomendada de ser leída, ya que más que contarnos Baldomero Lillo una simple historia, nos alumbra la deficiencia y la poca preocupación de la sociedad por el uso del lenguaje.

Anonymous said...

“Inamible” cuento de Baldomero Lillo donde nos muestra humor y un texto muy rápido y fácil de leer. Esto se debe a que es chileno y por esto es mas fácil leerlo. El cuento nos muestra una realidad existente, que es la injusticia, el orgullo y las ansias de siempre hacer creer a los demás que uno sabe o que no es un inculto. Otra de las características de este texto son sus personajes que están articulados de una forma grandiosa y solo al leer unos pequeños fragmentos de este gran texto nos damos cuenta que ocurre en Chile y al leer mas nos damos cuenta que es muy común en la vida diaria todo lo que ocurre ahí y que mas de una ves nos ha pasado.
Todo comienza con “El Guaren" quien era reconocido por su excelente memoria ya que se sabia los reglamentos de memoria. Un día lo mandan a una zona con muy poco trafico peatonal. El guaren amargado decide ser muy directo. Horas después escucho unos gritos, cuando vió que un tipo perseguía a una chica, la cual era la sirvienta de la casa de la esquina y el sujeto era el carretolero.
En cuanto la muchacha entró a la casa el sujeto se acerco al Guaren y dijo que la chica gritó mucho y él ni siquiera alcanzo a pasarle el vicho que traía.
El Guaren tomó al sujeto y lo llevó al cuartel. El Carretelero muy confundido pidió una explicación y el Guaren dijo que era por andar con animales inamibles.
El Guaren le llamaba inamibles a aquellos animales que cuando la gente los veía se asustaba o repudiaba. Estos animales eran el sapo, la culebra y la lagartija. Después al llenar los diferentes papeles y fichas para que Martín Escobar tuviera algún tipo de represalias por lo que se le acusaba ( andar en la calle con animales inamibles) . Los diferentes superiores de Ruperto Tapia por no dañar su orgullo y no verse humillados frente a su subalternos o por no verse como una persona inculta firmaban y seguían aceptando la condena para el carretolero. Van a llegar a un punto donde todos los personajes involucrados menos Martín Tapia se van a dar cuenta del error cometido al no preguntar qué era aquella palabra que causaba duda en todos. Después el carretolero va a recibir plata de los diferentes personajes que estaban dentro del ámbito judicial y penal.

Este cuento muestra un poco de todos nosotros , aquí Baldomero Lillo va a crear unos estereotipos muy típicos en nuestra sociedad. Nadie en Chile puede negar, que alguna vez escuchó una palabra y solamente por orgullo o por dignidad no pregunto su significado y sólo movió la cabeza para afirmar que entendió ( yo creo que èsto nos pasa mucho en la clase de literatura , cuando el profesor Jiménez dice alguna palabra que es muy elocuente pero que nadie la entiende y nosotros sólo movemos la cabeza en señal de haber entendido todo)
También hay que decir que aquí Lillo nos dice que hay que tener un buen manejo del lenguaje ya que si todos sabemos ocuparlo correctamente no habrían problemas como este o otros problemas mas grandes que ocurren en al realidad, no hay que dejar de decir que este cuento se parece mucho a lo que pasa hoy en día en el ámbito judicial o en el sector publico que después de cometer un error por diferentes razones , hacen un plan para borrar toda evidencia del error. Por ultimo debo decir que Baldomero Lillo eligió muy bien todo ya que la palabra que invento esta muy bien elegida o creada ya que si hubiera sido otra palabra hubiera sido muy diferente el cuento , debido a que cuando yo leí la palabra “ Inamible” pensé que existía pero al final del cuento me convencí que era un invento de esta gran escritor.
Sebastián Julio Mujica

La Rubia said...

Inamible, Chile y el mundo en papel

Más que dicho está, que el verdadero héroe chileno, el que la gente quiere y respeta, no es un tipo estilo Superman ni nada parecido a eso, sino que es el hombre sencillo, ese héroe de pueblo, ese que en las grandes ciudades supuestamente “desarrolladas” sería probablemente mirado en menos.
Me parece que este es el tipo de hombre que pretende mostrarnos Lillo en “Inamible”, siendo Tapia el ídolo de la historia. Me imagino que éste último es admirado porque ya no les queda a quien admirar, y por su confianza en sí mismo, cosa que se ve demostrada cuando “El Guarén” inventa la palabra que le da el título al cuento, y todos creen que es verdad. Aquí es donde otro elemento bastante relevante, que es el retrato de la ignorancia no sólo del chileno, sino que de la ignorancia universal, y del miedo de la sociedad a quedar en ridículo o mal frente a los superiores. A lo largo de la historia queda claro que nadie quiere quedar mal con nadie, por lo que todos pretenden saber algo, algo que ni siquiera existe, cosa que sucede siempre… patético, pero cierto.
Otro punto a destacar, es cómo Lillo deja en manifiesto cómo las personas tenemos la necesidad de creer en alguien que se encuentra en una posición más elevada que la propia, y cómo esto se puede transformar en algo negativo, como por ejemplo, el creer mucho en Dios o en nuestros padres. En el cuento, Ruperto Tapia es casi divinizado por los habitantes del pueblo en donde vive, pero esa imagen que con tanto esfuerzo el policía se había logrado construir, se derrumba totalmente cuando al descubrir que su vocablo era inventado, queda expuesto el invento en el que ese hombre los había hecho caer.
Y siempre es lo mismo…

Consuelo de la Jara
III°b

Anonymous said...

Agustin Antoine IIIºC

Eso es lo que hay que hacer, y todo queda así arreglado.

Definitivamente, la inamibilidad nuestra de aceptar las consecuencias más inverosímiles de nuestros actos, es lo que me lleva a pensar que el cuento Inamible, de Baldomero Lillo, más que divertir a los desocupados lectores que frecuentan las cálidas paginas de Subsole, es la más dura, directa, y verídica acusación que me han hecho de manera indirecta en mucho tiempo. En pocas palabras, somos simplemente un grupo de ignorantes que creemos avanzar por el mundo llamando de inamibles los actos que no comprendemos para así jactarnos de nuestra sabiduría, sabiéndonos de ignorantes y no haciendo nada para remediarlo. Sapos, culebras y lagartijas, que ante el más nimio error buscamos darle solución de la forma más rápida posible diciéndonos a nosotros mismos: Eso es lo que hay que hacer; así queda todo solucionado. Y si, cada uno de nosotros posee un poco (o mucho dependiendo del caso) de “Guaren”, de Martin Escobar, de orgulloso y de ignorante, de soberbio y de Inamible

Me declaro un Inamible al expresar que encontré más sombras que páramos de inspiración acerca del bosque que profesa Baldomero Lillo. Trate de centrarme en develar un texto que creí sería sencillo, mas no me quedan más opciones que advertir a aquellos desocupados lectores que pueden perderse tratando de develar lo que, de alguna manera, nos define a la mayoría.

Sí, no hay duda, es lo mejor, lo más práctico que se puede hacer en este caso.

Sé que no es lo mejor, pero es lo que hay. said...

Inamible

Lo interesante de este cuento, es que nadie sabe que significa el adjetivo. Ni tú, ni yo, ni siquiera los mismos personajes y, mucho menos, el autor. Eso nos da una libertad de uso y de interpretación. Podemos molestar a alguien, podemos ver quienes tienen miedo de su ignorancia, y aún mejor, ver quienes son lo suficientemente valientes como para superarse y preguntar ¿Qué significa? Yo creo que esto es lo que Baldomero nos quería transmitir. El miedo a la ignorancia, y más aún, a ser descubiertos. Lo relaciona con el sistema judicial, con niveles de superioridad, con jueces, con un ‘’guarén’’, con un ignorante carretelero que tampoco preguntó, pero el trasfondo es nosotros mismos. ¿Cuántas veces hemos evitado preguntar lo que no sabemos?
Nos lo narra con humor, liviano. Rápido y fácil de leer. Es un retrato exacto de la sociedad chilena. El ignorante, quien es encarcelado y luego sale ganando. El que se cree mejor que los demás, hasta que se ve descubierto. El resto, que no atreve a preguntar hasta que ya han confirmado la no existencia de la palabra…Es curioso que este libro escrito hace algún tiempo nos retrate tanto ¿Tan poco hemos cambiado? Es un poco triste. Tal vez nos sea un poco más fácil identificarnos porque, el escritor, al ser chileno, escribe sobre lo que ve, o sea, nosotros. Pero el punto sigue siendo el mismo, la sociedad no ha cambiado ni un poco, y si, tal vez haya gente dispuesta pero siempre van a prevalecer los que por inercia no cambian…Los que su orgullo e ignorancia es más fuerte, donde el miedo a ser descubiertos los lleva a peores caminos…¿Por qué no podían reconocer su equivocación? Al final, el único que gana, es el que nunca se involucro ni entendió.
También habla de la influencia de una persona sobre el resto, de cómo uno puede hacer que todo el resto se equivoque. ¿Nos habla de la desconfianza en el resto? ¿O de hacer cosas por nosotros mismos, no dejarnos vencer por la inercia e ir más allá?



antonialarrañaga

Pedido de jiménez 1 said...

Marcelo Lillo tiene una pistola, una colt 45, esperando su fracaso ¿Qué se cree este hombre? ¿Cree que porque escribe cuentos, puede amenazarnos y cargarnos con su propio suicidio? Después de darle muchas vueltas al asunto creo que él es a)soberbio o b)excéntrico, trate de dilucidar por cual de las dos inclinarme pero, la verdad, mi balanza esta perpleja. No sé si confundo su soberbia con excentricidad, o su excentricidad con soberbia o si, simplemente, es una mezcla de los dos. Esta dualidad se ve en sus relatos, cuentos breves de escritura corta y simple, pero que él relata desde arriba, como si fuera mejor que sus personajes ¿Creerá qué es mejor que el resto? ¿Qué por ser provinciano y tenernos amenazados, es mejor que nosotros?...Escribe historias sobre una (nuestra) sociedad decadente, sobre el carácter agridulce de la vida, sobre como todo puede cambiar con una visita, un hecho o un nuevo amigo (o libro?). Escribe sobre personas e historias que son sombras de lo que fueron o podrían ser. La verdad yo no creo que él sea, ni por asomo, mejor a sus personajes. Creo que es un ser igual de decadente e inseguro que el resto.
Muchos críticos lo comparan con Carver y, a pesar de casi no haberlo leído, me da la impresión de que su esencia es distinta. Si, escriben parecido: con fluidez, claridad, son directos; pero ¿No es eso lo que cualquier buen cuentista debiese ser? Creo que lo que hace remarcable a Lillo es otra cosa, una sensación que (me?) produce. Una sensación invisible, pero que después de (re)leerlo se puede percibir…Sus cuentos esconden monstruos disfrazados de personas. Trata de hacer cuentos normales, cotidianos, pero de repente ¡PAF! Nos deja perplejos. Al igual que él, quien parece un ser normal, quien trata de meterse en sus cuentos, pero algo se lo impide. Se lee lejano y como un observador más que un participante, talvez, esto me hace enjuiciarlo mal y pensar que es soberbio…Trata de ser normal, de escribir claro (Carver) pero, sin previo aviso, le sale el raro que tiene dentro…o será al revés?
Lo mismo me pasa con sus cuentos: relatos normales, cotidianos, de cosas que si él no escribiera, tampoco serían algo importante, claro, hasta que el raro asalta de nuevo y sucede algo (in)esperado. Algo curioso de sus cuentos-relatos es que deja mucho al aire: es como si tomara una historia, ajena a él, que está sucediendo en el momento, la escribe, la observa (relata) por unos minutos, años, días o meses y de repente, cuando a él se le antoja, deja de contárnosla. Pero que él deje de contárnosla no implica que la historia deja de suceder, al contrario, solo se retira el narrador. Parte y corta en el momento preciso, dejándonos con ganas de más. No muchas, las necesarias…
A pesar de no simpatizar con la imagen que da (y cuidado, sigue teniendo la pistola, guardada, lista para el fracaso) si simpatice con sus cuentos, su humor negro y las historias que tiene para contarnos. Con sus personajes, su decadencia, los cigarros y el (no) ruido del televisor…

Encargo de jiménez 2 said...

Alejandro Zambra dice que su novela-relato fue un simple accidente, el fruto de una seria de poemas fallidos y que (casi) lo único que quedo fue el título: Bonsái.
…”lo esencial del bonsái es el macetero que lo contiene”. Para mi eso es la clave. El libro, más que su contenido, es su cómo está escrito, cómo se nos presenta. ¿Qué es un bonsái, más que estética? Es el tratar de poner orden a algo que, por definición, es caótico. El ¿cómo? Es más importante que el ¿qué? Y eso hace que me (nos?) fascine e intrigue. El mismo Zambra dice, citando a Borges, que escribió como si escribiera un resumen de una novela ya escrita, y creo que esta fue una apuesta ganadora. Nos la cuenta como si ya supiéramos, como un comentario de otra, sin importar la precisión o la exactitud, pero sin descuidar el formato. Nos cuenta muchas historias en poco, historias que nunca concluyen, ni comienzan: historias infinitas. Dice lo más con lo menos posible. Juega con el tiempo: avanza, retrocede, muestra escenas paralelas, repite lo ya dicho. Creo un mundo, su mundo, donde él es el dios. Un mundo donde nada importa, excepto la literatura, donde la acción es mínima, la soledad y personalidades excéntricas abundan. Pero él no ahonda, se limita a contarnos lo que esta sucediendo. Nos muestra personajes desesperados por ser mejor que el resto, por creerse mejores que el resto. Ellos follan y leen antes de hacerlo. Se excitan con la literatura: Proust, Nietzche, Macedonio Fernández, Borges, Bioy Casares entre otros…¿Quién hace eso? ¿Quién puede calentarse, como nos dice Zambra, con una novela? Están tan desesperados por no ser comunes, que terminan siéndolo y negándolo, lo que los lleva, finalmente, a caer y sentirse vacíos. Ella muere y él cuida un bonsái, escribe manuscritos de novelas inexistentes e intenta follar con otras…poco a poco deja de vivir. Es triste, ¿nos estará diciendo que lo distinto, excéntrico o raro no subsiste? ¿Qué nos atengamos a la normalidad y cotidianidad? ¿Qué aunque probablemente, no seremos felices, sufriremos menos? La verdad no sé, y además, me estoy yendo por las ramas, que un bonsái no debería tener…
Este libro-bonsái es algo que se entiende mejor varias re-leídas después, algo que no es difícil ya que es corto y ordenado. Hay que leerlo lento, darle su tiempo y (una idea que me gustaría implementar) con un cuaderno al lado, anotando los miles de a-knowledges que hay. Tal vez, cuando lo retomes, podrás tachar más de algún nombre o lugar…Es interesante, un libro muy corto, pero que cada parte dice algo por si sola. Cada parte podría ser un mini bonsái (si es que algo así existiese). Se podrían extrapolar miles de historias, novelas, cuentos o poemas. Es ingenioso, todo tiene un significado más allá de lo literal, pero que no es necesario saber para disfrutarlo.
…”Una vez fuera del macetero, el árbol deja de ser un bonsái”. Una cita digna de mención. Pienso que, tal vez, se podrían decir lo mismo del libro, fuera de su formato resumen, tal vez, no sería tan interesante, y solo sería otra novela, otro libro, otra compilación de palabras y hojas…

Anonymous said...

¿Quien escribio lo anterior?

Octavio Bofill said...

Inamible sin duda alguna es un magnífico cuento escrito por el brillante escritor Baldomero Lillo, que nos cuenta la historia del clásico personaje “heroico” chileno, un personaje en esencia muy simple, sin grandes complejos y que es en extremo inocente. A mi juicio lo que Lillo quiso representar con este cuento en particular no es nada más y nada menos que caricaturizar a la ineficiencia e intolerancia “a ser menos” presente en gran cantidad de instituciones en el país. Esto no requiere un mayor análisis ya que es muy claro, cada superior a “El Guarén” temían preguntar por el significado de esta extraña palabra para saber si en realidad estaban juzgando bien al cartero, pero por posible flojera mental y el sin sentido pensamiento de “voy a parecer menos que el otro” no se hace, y se deja literalmente el futuro de la persona a la suerte de la olla. A mi parecer Lillo no quería llevar esto al extremo, hacer una crítica demasiado seria , ni pelear por algún tipo de cambio mayor, el simplemente quiso caricaturizar una actitud que está demasiado marcada en nuestra sociedad, para llevar a pensar a la gente de que por idioteces como está, hay mucha gente que posiblemente este juzgada y/o encarcelada incorrectamente. Aparte de esto Lillo también hace un juicio hacia la falta de responsabilidad de nuestra gente, es decir, el típico caso de la institución estatal en que nadie asume sus errores y simplemente los ocultan, o como visto en el cuento, los “eliminan” con una mancha, para que nadie se de cuenta y luego arreglan el problema por debajo, claramente dejando de lado las vías oficiales.

Anonymous said...

Inamible. Extraña palabra que añadí al diccionario de mi Word. Baldomero Lillo nos sitúa nuevamente en un ambiente simple, un tanto rústico y humilde. Es en este lugar donde nos topamos con “El Guarén”, a quién Lillo describe como el típico carabinero chileno, que en una de sus rondas arresta a un muchacho por llevar un animal “Inamible” por la vía pública. Esto denota un gran egoísmo y arribismo por parte del carabinero ya que arresta al muchacho para que sus superiores se dieran cuenta de que él está haciendo su trabajo, ósea para su beneficio propio. De aquí en adelante vamos a ver como el orgullo y la altivez se van introduciendo en cada personaje de la historia. Creo que a muchos de nosotros hemos vivido la experiencia del oficial en la que nuestro ego se ve afectado; Lillo lleva eso al aparato burocrático, estableciendo una evidente crítica al sistema, que no distingue entre orgullo y deber. Pero luego, vemos que la historia se va resolviendo a medida que los personajes van dándose cuenta de su error, que les pudo costar su trabajo y honra, lo que podemos interpretar como un llamado de Lillo a la humildad y a la honestidad. Y por ultimo podemos ver como Lillo nos presenta la actitud pícara pero a la vez ingenua del chileno al salir el muchacho de prisión. Son éstas cosas que me hacen pensar que” Inamible” es una foto más del álbum de Lillo de la sociedad chilena.

AndrésAboitiz IIIºD

Anonymous said...

Parte que me comí completa...(perdón)
Andrés Aboitiz
Pero luego, vemos que la historia se va resolviendo a medida que los personajes van dándose cuenta de su error, que les pudo costar su trabajo y honra, fue un acto de inmadurez y poco profesionalismo, lo que podemos interpretar como un llamado de Lillo a la humildad y a la honestidad.

Anonymous said...

¿Quien escribio a nombre de "pedido de jiménez 1"?

Anonymous said...

Baldomero Lillo: Inamible
Una corta historia donde se demuestra un defecto humano por excelencia, el cual lleva a dar vueltas en círculos preguntándose: “¿soy menor que este? No, imposible.” Luego la reafirmación de la certeza de que uno esta donde uno esta por que efectivamente ha sabido decidir bien. Entonces: sí, sí, como no, pase, pase.
Se engloba en un texto un suceso común, el cual es la suposición del significado de una palabra u oración: “ha sido un incendio dantesco.” “¡Ho! ¡Sí!”
Lillo lo toma con un sutil humor, y guía a este carretero a un sin fin de juicios guiados por la ¡gran traición a la constitución de la población! Por andar por las calles con un animal inamible. Inamible es el nombre de la palabra que usted no conoce pero dice que sí, por que no puede quedar como un ignorante, menos ante un grupo como en el que esta ahora. Preguntar seria rebajarse.
Se me ocurre otro ejemplo común: bullicio, gente saludándose, y usted ve que viene el jefe y le saluda y al final dice algo que no logra escuchar bien: si sonríe, usted ríe. Si no, las variantes como: bien gracias, sí, ¡de todos modos!, no creo, m… no se.

J.Olivares

trini santander said...

Baldomero Lillo
Inamible.
“Inamible” texto donde Baldomero Lillo nos demuestra distintos matices, humor, ironía y realidad. Humor; se ríe un poco de lo que es ser chileno, de las costumbres, las actitudes, nos hace parte de un estereotipo social, nos recalca lo que es ser chileno, alguien orgulloso e ignorante, alguien nunca quiere demostrar alguna debilidad y que siempre , le agrada sentirse superior al resto, sentirse respetado y no salirse de sus márgenes. Uno se siente totalmente identificado con el “guaren” y también con el oficial de guardia, el cual para no quedar en ridículo, nunca se atreve a preguntar ¿Qué significado tenía esa palabra? Obviamente sale perdiendo .El humor es un punto importante en la historia porque realmente el problema , es totalmente cómico, ridículo, se ríe totalmente del sistema judicial, comó un juez va a decretar culpable a alguien si ni siquiera sabe de que se trata el caso , para que hablar de los carabineros u oficiales del cuento.

Además de todo eso el cuento es de fácil lectura, Baldomero nos relata el cuento de tal manera que esta es fácil de meterse en la historia imaginarse detalles, sin que relate mucho el entorno , la caracterización de sus personajes que es muy completa , te pone en un escenario familiar, conocido.

La historia no hay que analizarla tanto es corta, tiene desarrollo, desenlace y final pero no tiene un trasfondo muy profundo solamente el de entretener al lector con algo cómico .Se podría comparar con un micro cuento, tiene como una estructura similar a la de Monterroso y Arreola, estos poseen un estilo parecido.

Paula Barbano said...

Inamible es un relato simple y breve pero que puede estar lleno de significados. Baldomero nos lleva a la vida del guardián Tapia, alias “El Guarén”, y desde el comienzo habla en un tono irónico refiriéndose a la actitud de nuestro protagonista, pero luego nos damos cuenta de lo irónico que puede resultar que el simple error de clasificar a algo como inamible, una palabra inventada, y que por orgullo nadie se atreve a ahondar en su significado, pueda resultar que un sujeto inocente termine en la cárcel. Desde el comienzo capta la atención del lector y nos muestra en pocas líneas y en palabras muy simples muchos de nuestros defectos como chilenos. Comenzando por un clásico: “lo que no sabe, lo inventa”, esto se ve claramente cuando se describe el “pozo de ciencia” del protagonista, que se sabe a pie de la letra cada norma y ley, y que además tiene la capacidad de inventar términos cuando no considera que exista el adecuado. De esto se pueden desprender otras dos actitudes negativas que muchas veces tenemos, primero: que no nos atrevemos aponer en duda el conocimiento de nuestros pares por ignorancia; y segundo: que no consideramos todo los efectos negativos que pueden acarrear nuestras acciones. También se nos pone en duda todo lo que hemos llegado a hacer por la ambición: ¿arrestar a un hombre por andar con animales inamibles en la vía pública? Es absurdo, pero irónicamente es él quién es ascendido. Las personas que hacen cosas ridículas, y por lo mismo llaman la atención, son seleccionadas para cargos públicos. Una buena lección que podemos extraer, es que nos acostumbremos a verificar las palabras que no nos suenen conocidas porque puede andar un loco inventando palabras originales, y pueden llegar a causar confusiones y desgracias, que pueden llegar a tener efectos mucho más grandes de lo que uno cree.

Isidora Palma said...

Baldomero Lillo en Inamible, lo que pretende es entretener. Y lo hace de una manera especial, y con un humor e ironía muy especial: a través de éste relato que puede calificarse como “para niños” nos muestra varias realidades de lo más humano, de sus miedos, sus orgullos, sus errores y sus arrepentimientos, todo de uno forma muy parecida al modo de los chilenos.
El libro parte dándonos el “dato” de que “el Guarén” suele inventar palabras sin ningún desparpajo, y, pese a que cuando dice “inamible” ya sabemos que se trata de una palabra inventada, yo nunca me espere que fuera algo tan bonito como “aquellas cosas que te quitan el alma”.
Este libro muestra características tan humanas, como el no querer mostrarse ignorante ni inferior frente a las otras personas: el “pretender ser” al que estamos muy acostumbrados y por el que hemos dejado pasar bastantes palabras desconocidas como “Inamible” para no reconocer nuestra ignorancia. A mi modo de ver, la única forma de seguir aprendiendo y seguir conociendo, es reconociéndonos ignorantes y faltos de experiencia: por mucho que se sepa, nunca es suficiente.
Más allá de el trasfondo que pueda tener este libro (y si que lo tiene), la gracia radica en el modo en el que está escrito: una prosa fácil y rápida, que te capta con su dinamismo de personajes y hace de éste relato una experiencia grata al leer, para disfrutarlo una y mil veces.

Anonymous said...

La ignorancia concibe cosas increíbles, entre ellas que la invención de una palabra, lleve a que arresten a alguien y que la palabra tal se halle como acertada. Que ganas de que existieran palabras para todo, incluso para la exclusión de aquellos 3 animales que asustan.
En fin el cuento me pareció increíble, me atrapó mucho la historia, la cual gira alrededor de un simple término, el cual ni siquiera existe. Y lejos lo que más encanta del relato es la convicción que utiliza “El Guarén” al inventar tales palabras, la cuales supuestamente ya existieron y el que no la conozca, será tachado como ignorante, y lo peor de todo, un ignorante ante su propio subordinado.

tomato

Luz said...

Como una culebra o lagartija… simplemente inamible.

El asunto de estudiar para el control de Mrs. Pacheco del día de mañana me parece completamente inamible. Otra actividad inamible puede tener que ver con una guía de varias páginas con fórmulas químicas y ecuaciones que me espera en alguna sala fría en la punta de un cerro. Esos sí que son sapos o serpientes o lagartijas, la dejan a una completamente sin ánimo. Por el contrario, este cuento que se declara INAMIBLE, entretiene bastante, hace pensar en un José Osapo (no se confunda con Opazo, por favor) que se hace pasar por un Señor Carabinero cualquiera y lo hace con una técnica bastante práctica, simplemente los imita. Es cosa de prender la tele y mirar “133: Carabineros en Acción” un rato y se escuchan en las declaraciones de los oficiales que usan, con un “desparpajo pasmoso”, más o menos, un “inamible” cada seis palabras. “El sujeto fue detenido en posesión de armas cortofilosas” o “El imputado fue condenado por micro tráfico de sustancias alegítimas e hipnomutantes” son frases que no extrañaría escuchar; no hay por donde perderse, de ahí saca sus ideas “El Guarén” un verdadero ídolo de todo guardia de seguridad lo suficientemente cuerdo como para mantenerse, de todas formas, a cierta distancia.

Además “Inamible” podría ser fácilmente ilustrado ya que posee componentes que lo hacen algo infantil, como sus personajes, tan caricaturescos, pero principalmente por la linda moraleja que trae. Es fácil imaginar el dibujo de “El Guarén” con su uniforme (deshonrosamente) azul (y no verde), bien planchado y perfectamente limpio, con los zapatos como nuevos, parado bien derecho con una mirada grave y acusante y quizás con alguna sonrisa gentil que dedicar a los buenos ciudadanos que cruzan la calle por el paso peatonal. Para terminar (también en mi libro para niños imaginario) en la última página, en letras grandes y gordas y quizás de colores se ve un imponente: “Nunca pretendas saber lo que no sabes, es mejor pasar por ignorante que ser un mentiroso” y colorín colorado este cuento se ha acabado.


________________________________________________________

Mírense al espejo, tienen una línea roja en la cara.
________________________________________________________

Anonymous said...

me gusta la rubia tonta